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Estudios genéticos para deshabituación tabaco triplicarán éxito tratamiento

Los estudios genéticos para la deshabituación tabáquica triplicarán el éxito en los tratamientos, según han avanzado los expertos que participan en el XV Simpósium de Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) de Barcelona. Organizado por la Fundación Catalana de Neumología (FUCAP) y con la colaboración de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) y la Sociedad Catalana de Neumología (SOCAP), el encuentro reúne desde ayer y hasta hoy a unos 300 neumólogos de todo el mundo expertos en EPOC.

Los expertos en esta enfermedad, que cada año causa 18.000 muertes en España, han resaltado la importancia que están adquiriendo los estudios genéticos a la hora de prescribir los tratamientos para dejar de fumar.

El doctor Joan Sabater-Tobella, presidente de Eugenomic, especializada en medicina personalizada genómica y farmacogenética, ha presentado hoy un estudio realizado durante dos años sobre “la genética y la deshabituación tabáquica”. El estudio concluye que si “a la hora de prescribir un tratamiento se hiciera un estudio personalizado sobre los diferentes genes que intervienen en la eficacia de la deshabituación tabáquica del paciente, los médicos tendrían mayor información a la hora de prescribir uno u otro tratamiento, ya sea basado en nicotina, químico y psicológico”.

“Cada año se sabe que, de cada 100 fumadores, 70 quieren dejar de fumar, pero sólo 30 lo intenta. De éstos, apenas 2 ó 3 lo logran (4,2 % de los que lo intentan), por lo que el número de éxito es muy pequeño. Sin embargo, las personas que lograrían dejar de fumar si a la hora de tratarlos se tuviera en cuenta su genética se triplicaría, llegando a las 9 o 10 personas (14 % de los que lo intentan)”, ha afirmado Sabater-Tobella. “Hemos estudiado los diferentes genes que intervienen en el tabaquismo y sabemos en función de la genética de cada persona qué tipo de tratamiento responde con más eficacia”, ha afirmado Sabater-Tobella.

El médico ha puesto como ejemplo los tratamientos con nicotina: “Hemos buscado variantes genéticas que determinen el nivel de eliminación de esta sustancia, en este caso con la enzima del hígado CYP2A6; o la enzima CYP2B6, que transforma el pro-fármaco Bupropión en su forma activa OH-Bupropión, por lo que en las personas que genéticamente tengan una mutación que anule su actividad el Bupropión no tendrá ningún efecto sobre la deshabituación tabáquica y habrá fracaso terapéutico. Y así podríamos comentar respecto a cuatro genes más”.

“Desde que se descodificó el genoma humano en 2003, la medicina ha ido cambiando hacia la medicina personalizada, y gracias a los estudios genéticos podemos hacer ya una medicina preventiva, antes de que aparezca la enfermedad, en vez de un diagnóstico precoz, que es a lo que aspiraba hasta hoy”, ha concluido el presidente de Eugenomic.

La EPOC es un trastorno que causa una gran morbilidad y mortalidad a escala global. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), todos los años provoca la muerte de al menos 2,9 millones de personas.

Las estimaciones globales de mortalidad realizadas en 1990 se han actualizado recientemente, y reiteran que la EPOC, que era la quinta causa de muerte en 1990 y la cuarta desde 2000, pasará a ser la tercera en 2020.

La EPOC está causada, principalmente, por el humo del tabaco y produce como síntoma principal una disminución de la capacidad respiratoria, que avanza lentamente con el paso de los años y ocasiona un deterioro considerable en la calidad de vida de las personas afectadas y muerte prematura.

Vía: LaVanguardia

Dejar de fumar depende del metabolismo de la nicotina

Las diferencias en el metabolismo de esta sustancia adictiva pueden ayudar a mejorar el diseño de las estrategias para abandonar el hábito.

Investigadores de la Universidad de Pennsylvania han llevado a cabo el primer estudio aleatorizado que demuestra que el éxito del tratamiento anti-tabaco depende de la rapidez con la que la nicotina es degradada en el organismo. El estudio incluyó más de 1,200 fumadores en busca de tratamiento que fueron divididos en dos grupos de tamaño similar, en función de su velocidad de metabolización de la nicotina (normales o lentos). Los participantes fueron tratados durante 11 semanas con combinaciones de vareniclina, parches de nicotina o placebo.

En los metabolizadores normales, casi el 40% seguían abstinentes a la finalización del tratamiento con vareniclina, frente a sólo el 22% de los tratados con parches de nicotina. La diferencia entre ambos tratamientos permaneció significativa 6 meses después de la finalización de los mismos.

En contraste, en los metabolizadores lentos no hubo diferencias en la eficacia de las dos terapias. Los científicos creen que en los metabolizadores normales los niveles de nicotina circulantes descienden más rápidamente que en los metabolizadores lentos, lo que pone a los primeros en mayor riesgo de sucumbir al ansia de fumar.

Los datos, publicados en la revista Lancet Respiratory Medicine, sugieren que el enfoque clínico más práctico es tratar a los metabolizadores normales con vareniclina y a los lentos con parches. 

Vía: immedicohospitalario