2014_5_30_9R8ufsEBOZnF3LyqIggFe4

Los neumólogos denuncian que han crecido un 38,7% las muertes por EPOC en España

Cada año mueren en España unas 18.000 personas por enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), una cifra que, según ha denunciado este lunes la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ), ha crecido un 38,7% durante el último año. La EPOC es una enfermedad pulmonar que causa inflamación, daña el tejido pulmonar y obstruye las vías respiratorias que está causada principalmente por el consumo de tabaco.

En España, la EPOC afecta al 10,2% de la población adulta, y representa el 40% de las consultas en neumología, cifras que, según ha destacado la Separ, conllevan un importante gasto público en fármacos y terapias respiratorias domiciliarias. Según ha destacado del presidenta de la Separ, Pilar de Lucas, en Europa, la EPOC suma más de 300.000 muertes anuales, “cifra que equivale al triple de fallecidos por la bomba nuclear trágicamente lanzada en Hiroshima”.

“Estas alarmantes cifras de mortalidad, más la carga laboral, sanitaria y social que conlleva, la convierten en un problema de salud pública de primer orden, y sólo se puede solucionar aunando fuerzas entre instituciones, sociedades científicas, profesionales sanitarios y, obviamente, con el total apoyo e implicación de los distintos gobiernos europeos”, ha subrayado De Lucas.

“Es fundamental implementar acciones que generen más concienciación de los gobiernos, la industria y el público en general sobre la pesada carga económica que supone la EPOC para Europa”, ha abundado. Según De Lucas, el panorama de la EPOC en España “tampoco es nada alentador, ya que anualmente mueren 18.000 españoles por esta enfermedad, y la tasa de mortalidad española por EPOC ha aumentado un 38,7% respecto a las cifras del año anterior, según el último informe del Instituto Nacional de Estadística”.

“La EPOC consume el 2% del presupuesto de la sanidad pública española, ya que los gastos atribuibles a su tratamiento alcanzan los 3.000 millones de euros anuales, de los cuales un 84% corresponden a ingresos hospitalarios”, ha explicado el doctor José Miguel Rodríguez González-Moro, director de Relaciones Institucionales de Separ.

Según el neumólogo, “la EPOC es la primera causa de muerte evitable en España y es la única patología relacionada con el tabaco cuya mortalidad sigue aumentando”.

Según datos del estudio Episcan, más de un millón y medio de españoles (10,2%) sufren esta enfermedad, aunque el 73% de los afectados no está diagnosticado.

Los síntomas de la EPOC suelen ser confundidos con los del envejecimiento natural, por lo que es una enfermedad infradiagnosticada, ya que los síntomas más identificables aparecen en estadios más avanzados.

Aproximadamente el 40-50% de las personas que fuman durante toda su vida desarrollarán EPOC, frente al 10% de los no fumadores.

“Se recomienda a los fumadores o exfumadores mayores de 40 años que presenten algún síntoma respiratorio que se realicen una espirometría para detectar a tiempo si se trata de EPOC. Nuestra experiencia indica que cualquier medida de prevención puede ser crucial en la lucha contra la EPOC”, ha concluido Rodríguez.

Vía: heraldo

Madrefumando

El EPOC va dejando de ser una enfermedad de hombres

El 40 % de quienes padecen enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) ya son mujeres, con lo que dejaría de ser eminentemente masculina, según un estudio realizado en España. Acaban de presentarse los resultados de la investigación Diagnóstico precoz de la EPOC en unidades de tabaquismo, un estudio multicéntrico, avalado por la Sociedad Madrileña de Neumología y Cirugía Torácica (Neumomadrid) y enmarcada en el Año Separ de la EPOC y el Tabaco, promovido por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ).

Las conclusiones del estudio permitieron a los especialistas en tabaquismo dibujar el ‘retrato robot’ del fumador que tiene enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC): “En el 60 % de los casos de trata de un hombre con una media de edad de 46 años que fuma desde hace más de 20 años, consume una media de 23 cigarrillos al día y tiene un alto grado de dependencia física por la nicotina, ya que enciende el primer cigarro durante la primera media hora del día”, detalló Carlos A. Jiménez Ruiz, director de la Unidad Especializada en Tabaquismo (UET) de la Comunidad de Madrid y del Programa de Investigación en Tabaquismo de Separ.

La investigación se desarrolló durante los dos últimos años en cuatro unidades de tabaquismo madrileñas (las de los hospitales 12 de Octubre, Gregorio Marañón e Infanta Cristina, y la UET de la Comunidad de Madrid). Del total de 785 fumadores mayores de 40 años analizados, un 18 % (141 personas) padecía EPOC sin saberlo. De ellos, el 22 % (31 personas) ya presentaba la enfermedad en grado severo. “Aunque la EPOC está íntimamente relacionada con el consumo de tabaco, muchos fumadores padecen la enfermedad y no lo saben. Las unidades de tabaquismo son el lugar idóneo para hacer una detección precoz de la EPOC”, ha afirmado Jiménez Ruiz.

Según el estudio EPI-SCAN, realizado en 2007, el infradiagnóstico de la EPOC alcanza el 73 % (86 % en mujeres y 67 % en hombres), tal y como ha recordado José Ignacio de Granda Orive, coordinador del Área de Tabaquismo de Separ y neumólogo del Hospital Universitario 12 de Octubre. Este mismo estudio cifraba la prevalencia de la EPOC en un 15,1 % en hombres y un 5,6 % en mujeres.

“El 90 % de los pacientes con EPOC son fumadores y el 20 % de los fumadores desarrollará la enfermedad. Aunque la única medida terapéutica que frena el deterioro asociado a la enfermedad es el abandono del tabaquismo, entre el 30 y el 70 % de los pacientes sigue fumando e, incluso, el 20 % de los afectados por EPOC ingresados en un hospital continúan siendo fumadores activos”, detalló Segismundo Solano Reina, neumólogo del Hospital General Universitario Gregorio Marañón y del Centro de Especialidades Periféricas Hermanos Sangro, quien recomienda “soporte psicológico y terapia farmacológica en todos los casos” y que el manejo del tabaquismo sea llevado a cabo por “personal cualificado”.

Vía: europapress

cigarrillos

Hacia una nueva legislación española contra el tabaco

“Los estudios avalan ya la eficacia del empaquetado genérico y la necesidad de financiar los tratamientos de cesación tabáquica”

“Resulta crucial aprovechar este momento legislativo para que España vuelva a liderar la lucha contra el tabaquismo, un problema de salud pública de magnitud más que relevante”, insiste la doctora Alfageme, “los estudios científicos avalan ya la eficacia del empaquetado genérico, la necesidad de financiar los tratamientos de cesación tabáquica, en especial para los pacientes que sufren enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y la regulación del cigarrillo electrónico como medicamento de forma que se controle su consumo, se vigile el cumplimiento de la calidad en su producción y distribución y se facilite la investigación científica y médica sobre este dispositivo”.

En la actualización de los requisitos sobre el etiquetado y el envasado de los productos del tabaco es fundamental incluir la implantación del empaquetado genérico, es decir, que los paquetes de tabaco sean menos atractivos mediante la eliminación de publicidad, logotipos, referencias de marcas y colores de las cajetillas. “No hay que olvidar que en el año 2016 esta medida será una realidad en Francia, Reino Unido, Hungría e Irlanda. España debería aprovechar el momento y convertirse en uno de los primeros países en llevar adelante una medida sanitaria tan relevante para la salud pública como es el empaquetado genérico”, explica el neumólogo y director del Programa de Investigación en Tabaquismo de Separ, el doctor Carlos Jiménez.

Financiar el tratamiento del tabaquismo para los pacientes con EPOC supondría un ahorro de 4.258.000 millones

Respecto a la incorporación a la regulación de los productos relacionados con el tabaquismo, como son los cigarrillos electrónicos, los neumólogos aseguran que es esencial que los cigarrillos electrónicos se regulen como medicamentos, con el objetivo de controlar su consumo. Además, la regulación de este dispositivo como una medicación contribuiría a que su producción y distribución se ajustasen a los estándares de calidad y seguridad requeridos para productos de uso farmacéutico. Por otro lado, este tipo de regulación facilitaría la investigación científica y médica de estos dispositivos. Por el momento no existen ensayos clínicos realizados con el suficiente rigor científico que demuestren que el cigarrillo electrónico es eficaz para ayudar a dejar de fumar. Por el contrario, algunos estudios apuntan a que el uso de cigarrillos electrónicos se asocia con una menor tasa de deshabituación tabáquica y que la probabilidad de abandonar el tabaco es un 28% inferior en los consumidores de e-cigarrillos que en los fumadores de cigarros convencionales.

En la Unión Europea, existen 12 países que apoyan que los cigarrillos electrónicos sean regulados como medicamentos. También, numerosas instituciones científicas se han posicionado a favor de esta categorización. “En caso de que finalmente estos no sean regulados como medicamento, debería prohibirse su venta en farmacias y que su uso se equiparara a la actual legislación que regula el consumo de tabaco en nuestro país”, afirma el doctor José Ignacio de Granda, coordinador del Área de Tabaquismo de Separ.

Finalmente, otro de los aspectos que debería promover la nueva legislación es la financiación de los tratamientos del tabaquismo a través del Sistema Nacional de Salud (SNS) para los fumadores, tal y como se financian los tratamientos de cualquier enfermedad crónica. Esta debería ser prioritaria para los pacientes fumadores que sufren EPOC y en pacientes hospitalizados. Estudios recientes demuestran que financiar el tratamiento del tabaquismo para los pacientes con EPOC supondría un ahorro de 4.258.000 millones de euros a los cinco años para el SNS. Con ello dejarían de fumar hasta 17.756 pacientes, a diferencia del modelo actual sin financiación en el que sólo abandonan el hábito 1.303 pacientes.

Vía: consalud

7738099-11978267

Los nuevos modelos de atención a la EPOC y el uso de tecnologías de la información, claves para tratar la enfermedad

Las alternativas a la hospitalización en la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), la hospitalización a domicilio y determinados programas de prevención de las exacerbaciones son coste efectivos, siempre que se realice una adecuada valoración del paciente, tratamiento y plan terapéutico personalizado teniendo en cuenta la comorbilidad, según explica la especialista en Enfermería Respiratoria y miembro de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), Carme Hernández.

“Tal intervención asistencial debe ser coordinada entre los diferentes niveles asistenciales, con un papel clave de los médicos y enfermeros, y se ve significativamente beneficiada con el apoyo de las tecnologías de la información”, añade la experta. “Los recursos tecnológicos de los que disponemos hoy en día se han convertido en una herramienta muy útil en el refuerzo de la atención domiciliaria, creando nuevos modelos asistenciales que son potencialmente beneficiosos para su calidad de vida y para la optimización de los recursos económicos destinados a dicha enfermedad”, señala.

 Por otro lado, destaca que el envejecimiento de la población y los cambios en el estilo de vida son “factores determinantes del aumento continuado de la prevalencia de las enfermedades crónicas”. Los modelos clásicos de salud actuales “no se adaptan a las necesidades de los pacientes crónicos, ya que continúan estando en muchas ocasiones fragmentados, son reactivos, con una relación episódica con el paciente, con intervenciones en procesos agudos para curar y pocas para cuidar”.

PAPEL ACTIVO DEL PACIENTE EN EL CONTROL DE SU ENFERMEDAD

“Es necesario incorporar los términos ‘prevención’, ‘cuidar’, ‘continuidad en la atención’, ‘sistema sostenible’ y ‘evaluación constante de las diferentes intervenciones realizadas’. Debe favorecerse el papel activo del paciente en el control de su propia enfermedad. Es en este sentido que se precisan cambios estructurales de los sistemas de salud”, asevera Carme Hernández.

Las necesidades actuales del paciente con EPOC no son las mismas que hace 15 años, “estamos ante una población altamente compleja” y dada la situación económica actual, reformular la atención sanitaria se convierte en un reto que tiene como objetivo “buscar programas innovadores que mejoren aún más la atención en la EPOC con un coste controlado”.

La logística del tratamiento de la EPOC se ve claramente facilitada con la incorporación de dichas tecnologías, aplicadas de múltiples formas, como el seguimiento telefónico y/o el control remoto de los síntomas a los pacientes realizadas por profesionales de la salud capacitados para dar respuesta a la demanda urgente.

Los principales beneficios de este modelo asistencial son la “prevención de las hospitalizaciones en los pacientes frágiles con alto riesgo de agudizaciones, la mejora de la hospitalización domiciliaria y el alta precoz en pacientes con exacerbaciones graves”.

Asimismo, “fomenta un estilo de vida saludable entre los pacientes estables, enseña a identificar agudizaciones y la gran ayuda que supone el apoyo remoto de un especialista”. “De todas formas, debe entenderse que las tecnologías de la información son una herramienta tanto para el paciente como para el profesional, en ningún caso deben ser la única intervención”, advierte la especialista.

Según datos del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad de España, durante el 2012, el coste anual de la EPOC ascendió a 3.000 millones de euros. En este sentido, cabe destacar que las exacerbaciones representaron el 45 por ciento de dicho coste sanitario.

Vía: infosalus

salud-2_1-890x320

El desarrollo pulmonar en los primeros años de vida, clave para prevenir la EPOC

Las causas de desarrollo pulmonar anormal son múltiples y pueden incluir el tabaquismo (pasivo y activo), la exposición a otros contaminantes ambientales, las infecciones de repetición, mala nutrición y/o factores genéticos individuales

El desarrollo pulmonar anormal antes de los 40 años predispone a desarrollar, 20 años más tarde, una Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC). Tradicionalmente se consideraba que la EPOC era una enfermedad autoinflingida por el tabaquismo, pero ahora, un estudio publicado en «The New England Journal of Medicine» (NEJM) demuestra que esto es cierto en, aproximadamente, la mitad de los casos pero que, en la otra mitad, el desarrollo anormal del pulmón en los primeros años de vida (y seguramente durante el embarazo) es un factor de riesgo muy importante.

La EPOC es una enfermedad que afecta a un 10% de la población general y se encuentra la tercera causa de muerte en el mundo. Se caracteriza por una limitación del flujo de aire espiratorio y está asociada con una respuesta inflamatoria anormal en las vías aéreas. Hasta ahora, se consideraba que la principal causa para desarrollar la enfermedad es el tabaco. A partir de ahora, se deberán considerar también factores de desarrollo pulmonar en los primeros años de vida.

Capacidad pulmonar

La investigación que publica el «NEJM» se ha llevado a cabo con los datos de tres estudios independientes en los que se siguieron a unas 25.000 personas y se evaluaron sus condiciones respiratorias a lo largo de más de 30 años con medidas repetidas de la función pulmonar. Los investigadores ahora han clasificado a los participantes en estos estudios en base a su capacidad pulmonar en el momento de inicio del seguimiento (antes de los 40 años), medida como el volumen espirado máximo en el primer segundo -o la cantidad de aire que una persona puede exhalar rápidamente- (FEV1, de sus siglas en inglés), y la presencia o ausencia de EPOC en la última visita del estudio. Entonces se ha determinar la tasa de disminución en el FEV1 a lo largo del tiempo.

De entre las personas que al inicio del estudio tenían una buena función pulmonar, con un FEV1 igual o superior al 80% del valor esperado, sólo el 7% tenía EPOC pasados 22 años desde el inicio del seguimiento. En cambio, un 26% de los participantes con una función pulmonar deteriorada antes de los 40 años -FEV1 por debajo del 80% del valor esperado- tenía EPOC al finalizar el seguimiento. Así, estos resultados demuestran que una baja capacidad pulmonar antes de los 40 años es una condición que predispone a la aparición posterior de la EPOC y que el nivel máximo de la función pulmonar alcanzado antes de la edad adulta es un factor determinante del riesgo futuro EPOC.

También el tabaco

Durante décadas se ha pensado que esta enfermedad estaba causada por una bajada rápida e inexplicable de la función pulmonar. Este estudio contradice esta afirmación en demostrar que una tasa de disminución rápida en el valor de FEV1 a lo largo del tiempo no es indicativa, obligatoriamente, de la aparición de la enfermedad: de entre las personas con EPOC al final del seguimiento, sólo 50% tenían una disminución acelerada de FEV1.

«Este estudio demuestra que la mejor herramienta para la prevención de la aparición de la EPOC en la edad adulta es lograr un desarrollo pulmonar normal durante la adolescencia y no fumar nunca», señala Àlvar Agustí, uno de los co-directores del estudio y miembro del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Respiratorias (CIBERES). «No fumar y evitar la exposición pasiva a partículas inhaladas como las del tabaco o la polución son buenas estrategias para alcanzar una capacidad pulmonar máxima», añade Agustí, jefe del Instituto Clínico del Tórax del Hospital Clínic y del equipo Inflamación y reparación en las enfermedades respiratorias del IDIBAPS .

Este trabajo ayudará a comprender mejor la EPOC y su tratamiento y, sobre todo, puede tener un papel clave en la prevención de la aparición de nuevos casos a partir de la identificación de personas jóvenes de alto riesgo.

Vía: abc

Madrefumando

Los españoles, los europeos que más jóvenes empiezan a fumar de manera regular

Los fumadores españoles son los europeos que admiten haber iniciado el consumo de tabaco de manera habitual a una edad más temprana (16,7 años), ya que lo hacen de media un año antes que el resto de los europeos (17,6) y mucho antes que los más veteranos -griegos (19,3) y letones y eslovacos (19,1)-, según un Eurobarómetro.

En total, un 29% de los encuestados en España se confiesan fumadores (4 puntos porcentuales por debajo de los resultados de 2012) y otro 19% dice que fumó en el pasado pero que ya no lo hace. Mientras, un 26% de los europeos son fumadores y un 20% exfumadores.

El Eurobarómetro sobre los hábitos de consumo de los fumadores europeos presta especial atención a la llegada del cigarrillo electrónico al mercado, como alternativa para dejar de fumar. Sin embargo, la Comisión Europea advierte de que, a la vista de los resultados de la encuesta, este dispositivo “no es un instrumento muy eficaz para este fin”. Aunque su uso habitual es minoritario un 1 % de españoles y un 2 % de europeos, un 9% de españoles y un 12 % de europeos lo ha probado o utilizado con regularidad en algún momento de su vida.

El cigarrillo electrónico es visto por un 48% de los encuestados en España y de un 38% en la Unión Europea como una ayuda “importante” para dejar de fumar. De hecho, el 76% de los fumadores españoles y el 67% de los europeos dicen haber recurrido a este producto para abandonar el tabaco. Cuestionados por el resultado, apenas un 13% de los españoles y un 14% de los europeos lograron dejar de fumar y otro 19% de españoles y 20% de europeos consiguió reducir su consumo de tabaco.

Por el contrario, un 4% de los fumadores encuestados tanto en España como en el resto de la Unión Europea aseguran que pasaron a fumar más tras usar el cigarrillo electrónico. El 80% de los españoles que intentan dejar de fumar y el 65% de los europeos con el mismo propósito aseguran que lo han hecho sin ningún tipo de ayuda.

Vía: elconfidencial

insuficiencia-cardiaca

EPOC, asociada con un mayor riesgo de muerte súbita cardíaca

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es ya la tercera causa principal de muerte en el mundo, y ahora un nuevo estudio europeo halló que esta enfermedad respiratoria también puede aumentar las probabilidades de que las personas sufran una muerte súbita cardíaca.

La EPOC es una enfermedad progresiva e incurable que involucra una combinación de enfisema y bronquitis, y frecuentemente se vincula con el tabaquismo. Los investigadores dijeron que la enfermedad ya se ha asociado con un aumento en el riesgo de enfermedad del corazón y muerte súbita cardíaca en ciertas poblaciones de pacientes de alto riesgo.

Ahora el nuevo estudio “mostró que la EPOC es un indicador de riesgo de muerte súbita cardíaca en la población general y que ese riesgo aumenta junto con la gravedad de la EPOC”, escribió un equipo encabezados por la doctora Lies Lahousse, investigadora posdoctoral en el Hospital de la Universidad de Ghent en Bélgica.

Un experto en los Estados Unidos dijo que a pesar de que el estudio no puede demostrar que la EPOC ayude a desencadenar la muerte súbita cardíaca, los resultados europeos no son sorprendentes. “Muchos pacientes que tienen EPOC son o fueron fumadores, y fumar es la causa número uno de enfermedad cardíaca”, dijo el doctor Len Horovitz, especialista pulmonar en el Hospital Lenox Hill en Nueva York.

“La EPOC también se ha asociado con arritmia cardíaca, como la fibrilación auricular”, añadió. La fibrilación auricular es un latido irregular del corazón. “Estos eventos pueden llevar a una muerte súbita cardíaca”.

El nuevo estudio involucró a más de 13,000 personas de 45 años en adelante, más de 1,600 de los cuales recibieron un diagnóstico de EPOC.

A lo largo del desarrollo del estudio, 39 por ciento de los participantes murió. De estas muertes, 551 estuvieron relacionadas con la muerte súbita cardíaca. Realizando un análisis más profundo, los investigadores encontraron que 15 por ciento de quienes murieron de muerte súbita cardíaca padecían EPOC.

El equipo concluyó que, en general, un diagnóstico de EPOC incrementó el riesgo de muerte súbita cardíaca en un 34 por ciento.

Cinco años después de recibir un diagnóstico de la afección pulmonar, sin embargo, el riesgo casi se duplicó, de acuerdo con el estudio publicado en línea el 29 de abril en la revista European Heart Journal. Los resultados mostraron que luego de vivir cinco años con EPOC, el riesgo de muerte súbita cardíaca se vuelve más de tres veces más alto para personas que sufren reagudizaciones frecuentes de los síntomas de EPOC, como dificultad para respirar y tos.

“Asumiendo que los pacientes con exacerbaciones más frecuentes de [EPOC] están usando inhaladores más frecuentemente, estudios en el futuro deben analizar posibles interacciones entre distintos medicamentos y otros mecanismos relacionados con la muerte súbita cardíaca en este subconjunto particular de pacientes”, dijo Nair.

Los investigadores enfatizaron que existen maneras en las que se pueden disminuir los riesgos al corazón en los pacientes con EPOC. Algunos tratamientos preventivos incluyen medicamentos betabloqueantes, desfibriladores implantados pare regular el latido del corazón o evitar ciertos medicamentos que afectan el ciclo eléctrico del corazón, como adrenalina, ciertos remedios para la gripe, algunos antibióticos y antidepresivos.

Los autores del estudio añadieron que evitar los cigarrillos y otros productos de tabaco también es esencial.

“La manera más importante de prevenir la EPOC y la muerte súbita cardíaca es no fumar y llevar un estilo de vida saludable”, dijo la coautora del estudio, la doctora Marieke Niemeijer del Centro Médico Erasmus en Rotterdam, en los Países Bajos, en una comunicado de prensa de la revista. “Si la persona termina por desarrollar EPOC, entonces esto es aún más importante, puesto que se ha demostrado que fumar y un estilo de vida sedentario y poco saludable incrementan el riesgo de muerte súbita cardíaca”.

De acuerdo con la información de antecedentes del estudio, la muerte súbita cardíaca es responsable por 50 por ciento de todas las muertes a causa de enfermedad del corazón en todo el mundo. Existen múltiples causas de muerte súbita cardíaca, cosa que hace que diagnosticar y tratar la afección sea más difícil.

FUENTES: Len Horovitz, M.D., especialista pulmonar, Hospital Lenox Hill, Nueva York; Girish B. Nair, M.D., director, Programa de Enfermedades del Pulmón y Rehabilitación Pulmonar Intersitio en el Hospital de la Universidad Winthrop en Mineola, N.Y.; Comunicado de prensa, European Heart Journal

Autora: Mary Elizabeth Dallas

Vía: Intramed

mujer_fumadora

Las mujeres fumadoras reducen a la mitad las probabilidades de lograr un embarazo.

“La disminución progresiva de la fertilidad es evidente. Esta situación no solo se debe al retraso en la edad de la mujer para lograr el primer embarazo, sino también a los efectos que el estilo de vida actual ocasiona en la fertilidad”, ha explicado el doctor Elkin Muñoz, director de IVI Vigo y organizador de la jornada. Así, en el “X Curso de actualidad en factores ambientales y estilos de vida en ginecología y obstetricia y técnicas de reproducción asistida” se puso de manifiesto la importancia de ciertos hábitos a la hora de lograr un embarazo.

Entre ellos, se ha podido conocer que las mujeres que fuman más de 10 cigarrillos diarios ven reducidas hasta en un 50% las probabilidades de lograr un embarazo. “A esta situación se suman otros efectos que provoca el consumo de tabaco, como un aumento del riesgo de aneuploidías, un aumento en las tasas de aborto e incluso de gestaciones ectópicas”, apunta el doctor Muñoz.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en Europa, el porcentaje de mujeres fumadoras crece progresivamente, llegando a alcanzar en España a un 24% de la población femenina. Este hábito, en ocasiones, repercutirá negativamente en la fertilidad natural y ocasionará peores resultados en los tratamientos reproductivos, afectando la reserva ovárica, la respuesta ovárica a la estimulación y la receptividad uterina. “La implantación embrionaria requiere un endometrio adecuado para que el embrión en estadio de blastocisto se fije y pueda continuar su desarrollo intrauterino. Los diferentes compuestos del tabaco, tales como el benzopireno, el cadmio y la nicotina están implicados en mecanismos que pueden comprometer la implantación embrionaria”, comenta la doctora Susana Portela, ginecóloga de IVI Vigo.

Además, el tabaquismo puede afectar de igual modo a la fertilidad masculina, ocasionando una disminución y alteración tanto en la cantidad como en la calidad seminal o un aumento del estrés oxidativo, ligado directamente a problemas de infertilidad. Según el doctor Agustín Ballesteros, director de IVI Barcelona, entre un 20-40% de las mujeres embarazadas “son obesas o alcanzan un exceso de peso en el embarazo, según muestra un estudio que realizamos durante 2012 entre más de 9.000 pacientes de las clínicas IVI”. La obesidad femenina también tiene consecuencias a corto y largo plazo sobre la descendencia, ya que ha demostrado ser un factor de riesgo importante de enfermedades crónicas como las cardiovasculares, el síndrome metabólico y la diabetes.

Vía: immedicohospitalario

cigarrillos

Dejar de fumar depende del metabolismo de la nicotina

Las diferencias en el metabolismo de esta sustancia adictiva pueden ayudar a mejorar el diseño de las estrategias para abandonar el hábito.

Investigadores de la Universidad de Pennsylvania han llevado a cabo el primer estudio aleatorizado que demuestra que el éxito del tratamiento anti-tabaco depende de la rapidez con la que la nicotina es degradada en el organismo. El estudio incluyó más de 1,200 fumadores en busca de tratamiento que fueron divididos en dos grupos de tamaño similar, en función de su velocidad de metabolización de la nicotina (normales o lentos). Los participantes fueron tratados durante 11 semanas con combinaciones de vareniclina, parches de nicotina o placebo.

En los metabolizadores normales, casi el 40% seguían abstinentes a la finalización del tratamiento con vareniclina, frente a sólo el 22% de los tratados con parches de nicotina. La diferencia entre ambos tratamientos permaneció significativa 6 meses después de la finalización de los mismos.

En contraste, en los metabolizadores lentos no hubo diferencias en la eficacia de las dos terapias. Los científicos creen que en los metabolizadores normales los niveles de nicotina circulantes descienden más rápidamente que en los metabolizadores lentos, lo que pone a los primeros en mayor riesgo de sucumbir al ansia de fumar.

Los datos, publicados en la revista Lancet Respiratory Medicine, sugieren que el enfoque clínico más práctico es tratar a los metabolizadores normales con vareniclina y a los lentos con parches. 

Vía: immedicohospitalario

Ejercicio-que-combina-los-esti_54380955040_51351706917_600_226

La actividad física habitual en pacientes con EPOC reduciría hasta un 40% el riesgo de hospitalización y mortalidad

La falta de actividad física en los pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es un elemento más del círculo vicioso que origina sus limitaciones en la vida diaria. Es por ello que evitar el sedentarismo debe considerarse como un objetivo terapéutico que debe abordarse desde las fases iniciales de la enfermedad.

Se estima que la actividad física habitual en pacientes con EPOC reduciría hasta un 40% el riesgo de hospitalización y mortalidad. Y no sólo eso, sino que también desempeñaría un papel importante en la prevención de la enfermedad explica Patricia García Sidro, neumóloga del Hospital La Plana (Villareal).

Sin embargo, estas personas muestran una clara tendencia al sedentarismo, lo que les predispone a una mayor obstrucción bronquial y dificultad para respirar. Un tercio de ellos son inactivos y sólo un 30% de ellos desarrolla un gasto energético suficiente para obtener los beneficios del ejercicio sobre la salud y disminuir el riesgo de empeoramiento de la enfermedad.

La neumóloga también apunta a la falta de información de los pacientes con EPOC acerca de los beneficios de la actividad física sobre su función pulmonar y subraya que la tendencia general es limitar sus actividades, muchas veces por miedo a empeorar o a incrementar los síntomas relacionados con el esfuerzo. “Debería ser obligación de todo personal sanitario promover un buen estado de salud, y eso incluye indudablemente potenciar el ejercicio físico diario”, apostilla.

Ejercicios más recomendados

Actualmente, se desconoce la duración, la intensidad y la frecuencia de actividad física más adecuada. Las guías recomiendan la realización de al menos 30 minutos de actividad física de intensidad moderada el mayor número de días posible para conseguir beneficios sobre el estado de salud.

García Sidro recomienda caminar o bien realizar ejercicio con bicicleta estática (o pedalear) durante al menos 30 minutos, descansando todas las veces que sea necesario y/o utilizando medicación de rescate. Todo ello, combinado con ejercicios de brazos con pesas o cintas elásticas. Otra opción es apuntarse a un gimnasio bajo la supervisión de personal cualificado o practicar natación. Hinchar globos también es una práctica beneficiosa para mejorar la función pulmonar, en opinión de la neumóloga.

vía: sietediasmedicos