epoc-mujeres

Alrededor de 49 millones de personas dejarían de fumar si se incrementara un 50% el precio

El presidente del Comité de Control del Tabaquismo de la Sociedad Europea de Neumología, Carlos Jiménez-Ruiz ha señalado que subir los precios del tabaco ayudaría a que muchas personas dejaran de padecer tabaquismo. Además, defiende que se deben tomar medidas políticas más estrictas contra la industria tabacalera.

El tabaquismo no es solamente una enfermedad crónica, es además un importante problema social, cultural y económico y, precisamente por ello, es importante tomar una serie de medidas para reducir su consumo, como la subida de los precios de los productos de tabaco, ya que un incremento de estos en un 50 % supondría que 49 millones de personas dejaran de fumar, según ha destacado el presidente del Comité de Control del Tabaquismo de la Sociedad Europea de Neumología (ERS, por sus siglas en inglés), Carlos Jiménez-Ruiz.

Además, este incremento de precios debería ir acompañado de una “reinversión de aquellos ingresos que los gobiernos obtengan de la subida de precios en campañas de prevención y de tratamiento del tabaquismo, un aspecto en el que queda mucho por hacer en los países de la comunidad ibero-latino-americana”, ha explicado Jiménez Ruiz.

Junto con este dato, extraído de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el profesor Jiménez-Ruiz ha expuesto una serie de recomendaciones específicas para mejorar las estrategias de control del tabaquismo, durante la Cumbre latinoamericana de médicos, científicos y autoridades sobre estrategias de prevención del tabaquismo, celebrada este lunes en Madrid.

En esta línea, la OMS cuenta con un Convenio Marco para el Control del Tabaquismo y el profesor ha considerado ‘fundamental’ incluir el cumplimiento de este convenio dentro de las prioridades nacionales de desarrollo, “pero, además, también es importante que se cree en cada uno de los países latinoamericanos un mecanismo nacional de coordinación, integrado por representantes de todos los sectores con influencias en el campo del tabaquismo y liderado por representantes de los Ministerios de Sanidad”.

Asimismo, las interferencias que se producen en las políticas contra el tabaquismo por parte de la industria tabacalera es un aspecto en el que los países tienen que ser estrictos, junto con las respectivas regulaciones en el consumo de tabaco en los lugares públicos, una situación calificada por el profesor como ‘heterogénea’, pues unos países tienen una legislación “muy buena” y otros no tanto, en donde, en su opinión, se debe mejorar.

Igual de importante es la promulgación de políticas en favor de la asistencia a fumadores a través de líneas telefónicas, una medida que ya se está llevando a cabo en la Comunidad de Madrid y Andalucía, aunque para Jiménez-Ruiz es necesario que esta asistencia se haga a nivel nacional; así como la creación de redes asistenciales de consultas y/o unidades de tabaquismo, donde aquellas personas que fumen puedan recibir ayuda, como la que existe en México, considerada por el profesor como “una buena red”.

La financiación de tratamientos para dejar de fumar y la prohibición “total” del patrocinio también deben ser dos medidas a adoptar por parte de los gobiernos, pues estas son “imprescindibles” para que se reduzca el consumo de tabaco.

De modo paralelo a estas estrategias, los países ibero-latino-americanos deberían aplicar el etiquetado genérico, es decir, paquetes de tabaco en los que desaparezca la imagen de marca y los colores y logos que lo puedan identificar, así como adoptar medidas para evitar el uso de cigarrillos electrónicos y pipas de agua, según el profesor.

Durante la jornada ha podido intervenir la subdirectora general de promoción de la salud y epidemiología del Ministerio de Sanidad y Asuntos Sociales, Araceli Arce Arnáez, momento que ha aprovechado para indicar que, a pesar de que la reinversión de la subida de precios en campañas de prevención es una medida considerada imprescindible por el profesor, esto no está en la hoja de ruta del Ministerio, aunque “no es porque desde salud no nos gustaría”, ha añadido.

Además, Arce ha querido hacer un llamamiento a las sociedades científicas, ya que de esta manera “podemos avanzar, pero con el apoyo de las sociedades porque el mensaje que va de Salud al Gobierno es uno de los muchos mensajes que le llegan y, al no ser el único, es necesario priorizar para que las medidas se hagan efectivas”.

Vía: antena3

tabaquismopasivo

El consumo de tabaco no baja porque “los fumadores difíciles” siguen fumando

La ley antitabaco ayudó a la reducción del consumo de cigarrillos, pero se ha estancado “porque están quedando los fumadores difíciles”, es decir, “aquellos con un alto grado de adicción, a los que les es más difícil dejar de fumar y que necesitan más ayuda para abandonar el hábito”.

Así lo ha manifestado a Efe el doctor Carlos Jiménez-Ruiz, presidente del comité de control del tabaquismo de la Sociedad Europea de Neumología (ERS), que ha presentado hoy el informe “Control del tabaquismo en íbero-latino-américa”, un análisis de la situación de en 12 países latinoamericanos, incluidos España y Portugal.

La prevalencia del consumo de tabaco en España se sitúa en el 24 % de la población general de 15 o más años de edad, “que es más baja que hace un tiempo”, pero en los últimos tres o cuatro años “no ha habido un descenso claro”, precisamente por los fumadores que tienen más adicción a la nicotina.

Por ello, una de las recomendaciones que los expertos de la ERS hacen a España es que se promueva la asistencia sanitaria para estas personas.

Así, consideran “imprescindible” que se pongan en marcha políticas de ayuda a los fumadores, tales como líneas telefónicas nacionales, la creación de redes asistenciales de consultas de tabaquismo y una financiación pública de los tratamientos del tabaquismo.

En cuanto al consumo en jóvenes y adolescentes, ha disminuido pero “no estamos alcanzando una reducción importante”, ha señalado este neumólogo, quien ha precisado que “un dato importante” es que la edad de inicio “apenas se ha modificado en los cinco últimos años” y sigue establecida en los 13,5 años. Aunque se están llevando campañas en las escuelas “de manera adecuada”, lo que falla es que “no se está haciendo un correcto control de la publicidad, patrocinio y promoción indirecta de los productos del tabaco”, por lo que los expertos piden una regulación “más estricta”.

En términos generales, en España existe una “buena legislación” en cuanto a regulación de consumo en lugares públicos pero “no se está cumpliendo de manera adecuada porque no hay vigilancia”, ha señalado el doctor Jiménez-Ruiz.

Así, los expertos recomiendan a las autoridades españolas que vigilen el cumplimiento de la ley y que la regulación del cigarrillo electrónico sea igual que la del tabaco, es decir, que se prohíba su uso en los mismos lugares en los que no se permite fumar.

Vía: lavanguardia

Madrefumando

¿Sabes lo que le hace el tabaco tu cerebro?

Que fumar es perjudicial para la salud ya lo sabíamos. Pero muy poco se habla de los efectos nocivos que tiene el tabaco en nuestro sistema cerebral. Nos preguntamos… ¿Qué pasa en nuestro cerebro cuando fumamos un cigarro? 

Envejecimiento cerebral

Varios investigadores de la Universidad de Edimburgo (Reino Unido) analizaron los datos de resonancias magnéticas de 504 hombres y mujeres de una edad media de 73 años, la mitad de los cuales eran fumadores o antiguos fumadores. El examen de esas pruebas mostró cómo la corteza cerebral de los fumadores perdió parte de su grosor a un ritmo mayor que en aquellas personas que evitaron el tabaco durante toda su vida.

Otros estudios, como el publicado en la revista Naturesostienen que el tabaco deteriora la corteza cerebral a largo plazo, un proceso que se acelera debido al uso prolongado de drogas como la nicotina.

El adelgazamiento de la corteza neuronal, es uno de los efectos más negativos del consumo de cigarrillos

La investigación forma parte de un proyecto británico más amplio para investigar el cerebro denominado The Disconnected Mind. “Todos sabemos que el tabaco es dañino para los pulmones y el corazón, pero es importante que entendamos que también daña al cerebro”, señaló el jefe científico del proyecto, James Goodwin.

Además de los mencionados, hay otros efectos como la secreción de adrenalina (epinefrina) en el cerebro. La epinefrina estimula el sistema nervioso central e incrementa la presión sanguínea, respiración y palpitaciones. La nicotina también estimula la producción de grandes cantidades de dopamina. Todo esto causa la adicción al tabaco.

Por ello, fumar tendría un efecto acumulativo sobre el cerebro que hace que para los fumadores crónicos resulte cada vez más difícil abandonar el hábito, según afirma Simone Kühn, investigadora de la Facultad de Medicina “Charite” de la Universidad de Humboldt (Alemania).

cigarrillos

Una séptima parte de la población mundial es consumidora de tabaco

El daño provocado por el hábito de fumar es uno de los principales temas del congreso de la Sociedad para el Estudio de la Nicotina y el Tabaco (SRNT, por sus siglas en inglés), que se ha celebrado en la ciudad italiana de Florencia. Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) el tabaco provoca cada año la muerte de seis millones de personas. De esta cantidad, más de cinco millones son fumadores directos, mientras que 600.000 son pasivos.

En la actualidad, prácticamente una séptima parte de la población mundial fuma. La OMS calcula que existen 1.000 millones de consumidores de tabaco en el mundo, de los que el 80 por ciento viven en países de ingresos medios o bajos.

La OMS ha advertido en más de una ocasión que la prohibición de anuncios de tabaco ha conseguido reducir el consumo. En algunos países donde la prohibición es total, el consumo ha decaído en un siete por ciento, aunque podría llegar al 16 por ciento. No obstante, solo 29 países, que representan el 12 por ciento de la población mundial, han vetado completamente todas las formas de publicidad, promoción y patrocinio del tabaco.

Ante esta situación, la OMS advierte de que los fumadores necesitan ayuda para dejar el tabaco. Sólo 24 países, que representan el 15 por ciento de la población mundial, disponen de servicios nacionales integrales para ayudar a los consumidores a dejar de fumar.

En un principio, se había asociado el uso de vareniclina a un aumento de riesgo cardiovascular y neuropsiquiátrico, pero posteriores estudios han puesto de manifiesto la seguridad de estos productos.

Durante el congreso se presentaron los datos del estudio CATS, que evalúa el riesgo cardiaco asociado a diferentes terapias de cesación tabáquica, como vareniclina, bupropión y sustitutivos de la nicotina. El ensayo clínico se ha llevado a cabo en 6.293 pacientes con o sin trastornos psquiátricos que completaron el estudio y el consumno de ninguno de los fármacos se asocia a un aumento del riesgo cardiovascular.

El estudio Eagle, un año antes, ya había demostrado quevareniclina no tenía efectos neuropsiquiátricos en pacientes sin antecedentes en este tipo de patologías.

Vía: gacetamedica